Mes: septiembre 2017

H.R. 495 – LEY DE PROTECCIÓN DE LOS NIÑOS 2017: ¿Protección de la niñez o solución al problema de la migración infantil irregular?

Por Chantal Lucero Vargas

 chantallucero@gmail.com

         En el año 2008, el Congreso de los Estados Unidos de América aprobó la Ley William Wilberforce de Reautorización para la Protección de las Víctimas de  Trata de Personas o lo que se conoce como William Wilberforce Trafficking Protection Reauthorization Act of 2008. Si bien esta ley se creó con la finalidad de implementar mecanismos en relación a la protección a las víctimas de trata, la misma tiene un apartado especial con el fin de mejorar los esfuerzos para combatir el tráfico de niños en la frontera y los puertos de entrada a los Estados Unidos, estableciéndose con ese objetivo la implementación de políticas y procedimientos para asegurar que los niños extranjeros no acompañados (UAC_) que llegaban a territorio norteamericano, fueran repatriados en forma segura a su país de origen o al país de su última residencia habitual.

         Esta ley tiene dos vertientes: la primera es en relación a los niños menores no acompañados provenientes de países contiguos a Estados Unidos (México y Canadá). Para estos niños no es necesario llevar a cabo un procedimiento formal de remoción (repatriación), esto es, cuando un menor extranjero es detenido, el oficial de inmigración deberá verificar primeramente: a) que el menor no haya sido víctima o que no haya pruebas de que será víctima de una forma grave de trata de personas; b) que el menor no tenga temor de regresar a su país de origen o al país de su última residencia habitual y; c) que el niño sea capaz de tomar la decisión de retirar la solicitud de admisión a territorio norteamericano. Si no se cumple ninguna de las anteriores hipótesis, el oficial de inmigración tiene la libertad de tomar la decisión de regresar al niño a su país de origen o al país de su última residencia habitual sin que medie ningún procedimiento formal de remoción de por medio. Para lo anterior, la misma ley estipula que la repatriación de estos menores se hará con base a acuerdos que se pactarán entre el Secretario de Estado de  los Estados Unidos y los gobiernos de México y Canadá, respectivamente.

         La segunda vertiente, por exclusión, es la que se lleva a cabo en relación a niños migrantes no acompañados provenientes de países no contiguos a Estados Unidos. Una vez que estos niños son detenidos en territorio norteamericano, se tiene un lapso de 48 horas para determinar si el mismo cumple con alguna de las características mencionadas anteriormente, si no cumpliera con la misma o no se pudiera hacer determinación alguna dentro de las 48 horas señaladas, el niño deberá ser transferido al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) para que se le inicie un procedimiento formal de remoción.

         Estados Unidos ha sido el país de destino por excelencia de todo aquel inmigrante irregular proveniente de  México y Centro América. En lo que respecta a la migración infantil irregular, la anterior ley da la pauta para hacer una distinción entre los niños migrantes no acompañados provenientes de algún país contiguo, en este caso México, y los provenientes de cualquier otro país como por ejemplo Honduras Guatemala y El Salvador. En este sentido, desde el año 2000 la migración infantil no acompañada proveniente de alguno de estos países y principalmente de México, iba en aumento. La Ley William Wilberforce de Reautorización para la Protección de las Víctimas de  Trata de Personas de 2008, si bien se creó para proteger a los menores de ser víctimas de trata, parecería que respondía mas bien al número elevado de menores migrantes no acompañados que se registraba en la región en ese momento y a la preocupación de que no se estuvieran analizando adecuadamente las razones por las que no se debería regresar a sus países de origen a estos menores no acompañados.

         Según cifras del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), para el año fiscal 2008, año en que se aprobó la Ley de Reautorización para la Protección de Trata de Personas en comento, se detuvieron por parte de la Patrulla Fronteriza en la frontera entre Estados Unidos y México 8,041 menores migrantes que viajaban en calidad de no acompañados, la mayoría provenía de territorio mexicano (Kandel, 2016). En los años subsecuente esta cifra fue en aumento, sin embargo, estos menores migrantes ya no provenían en mayor medida de México, sino de Honduras, Guatemala y El Salvador. El año 2014, en particular, fue un parte aguas para esta migración ya que el entonces Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, decretó las 71,000 aprensiones realizadas por la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos de menores migrantes no acompañados entre el primero de octubre de 2012 al 31 de mayo de 2014 como una emergencia humanitaria. (Notimex, 2014).

Chantal

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del Departamento de Seguridad Nacional. Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos, 2017.

         A partir de lo anterior, hubo una baja en las detenciones por parte de la Patrulla Fronteriza de niños migrantes no acompañados. Lo anterior en mayor medida se debe a las acciones tomadas para frenar la migración irregular, entre ellas el endurecimiento de la vigilancia de la Frontera Sur, tanto de Estados Unidos como de México, sin embargo, a pesar de la disminución de las cifras en relación a las detenciones de este grupo migratorio en específico, la migración infantil no acompañada seguía siendo una población que representaba un problema para Estados Unidos.

         El 20 de enero de 2017 el Republicano Donald Trump tomó posesión como el Presidente número 45 de los Estados Unidos de América. Su campaña estuvo marcada por un discurso anti-inmigrante y por estar en contra de las políticas de inmigración que prevalecían en ese entonces. Por lo anterior, no es de extrañarse que el Congresista Republicano por el Estado de Texas, Jhon R. Carter, el 12 de enero de 2017, esto es, 8 día antes de la toma de posesión del Presidente Trump, introdujera ante la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, el proyecto de ley H.R. 495 o lo que se conoce como Protection of Children Act of 2017.

         Entre las reformas establecidas en este proyecto para ser aplicadas a cualquier niño no autorizado aprehendido en o después del 15 de junio de 2012 se encuentran:

         a). Eliminar los requerimientos especiales de repatriación para niños extranjeros no acompañados, esto es, si algún oficial de inmigración encuentra a un niño extranjero no acompañado inadmisible, este devolverá al niño a su país de nacionalidad o de su última residencia habitual. Actualmente esa autoridad es discrecional.

  1. b) Autorizar al Departamento de Estado para negociar acuerdos entre los Estados Unidos y otros países para la repatriación de niños. Actualmente el Departamento de Estado sólo está autorizado para negociar acuerdos con países contiguos (Canadá y México).
  2. c) Implementar nuevas reglas en relación a los niños extranjeros no acompañados que no sean víctimas de una forma grave de trata de personas y que no tenga temor de regresar a su país de nacionalidad o última residencia habitual pero que se encuentren en las siguientes hipótesis: 1). Si el niño extranjero no acompañado estuviera sometido a un procedimiento de expulsión, tendrá una audiencia ante un juez de inmigración dentro de 14 días y; 2) Si se encuentra en custodia federal, será transferido a la custodia del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) dentro de 30 días.
  3. d) Los niños extranjeros no acompañados que se encuentren bajo custodia del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) o del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), tendrán acceso a asesoría legal sin costo para el gobierno de Estados Unidos.

         e)Antes de colocar a un niño extranjero no acompañado con un individuo, el Departamento de Salud y Servicios Humanos deberá de proporcionar al Departamento de Seguridad Nacional el nombre del individuo, número de Seguro Social, fecha de nacimiento, lugar de residencia y estado de inmigración, si se conoce. Por lo anterior, el Departamento de Seguridad Nacional investigará el estatus migratorio del individuo con quien se coloca al niño y iniciará los procedimientos de remoción si ese individuo está ilegalmente presente en los Estados Unidos.

         ¿Pero, qué es lo que verdaderamente busca la H.R. 495? ¿Son estas medidas necesarias para la protección de los niños extranjeros no acompañados detenidos en Estados Unidos? No se debe pasar por alto que este grupo en específico, el de los niños migrantes no acompañados, es un grupo sumamente vulnerable, no solamente al tráfico de personas sino a un sin fin de peligros durante todo su proceso migratorio. Las causas relacionadas a esta migración son de diversa índole sin embargo, entre las principales se encuentran las altas tazas de criminalidad (sobre todo en países como Honduras, Guatemala y El Salvador), el alto índice de pobreza, así como la presencia sostenida del crimen organizado y de pandillas (IFRC, 2016; UNICEF México, 2014; Amnistía Internacional, 2013). Lo anterior pone de manifiesto que la mayoría de estos niños migran al verse en la necesidad de salvar su vida ante la violencia sistematizada que presentan sus países de origen y la pobreza, muchas veces extrema, que se vive en los mismos.

         El Foro para la Inmigración Nacional (2017) ya se ha pronunciado respecto a esta propuesta de ley manifestando que, más que frenar el tráfico de personas, lo que busca es legalizar la repatriación expedita de menores extranjeros no acompañados que son incapaces de probar que han sido víctimas de tráfico de personas o tienen un temor fundado de regresar a sus países de origen. Bajo esta tesitura, esta propuesta de ley sólo los hace más vulnerable a los traficantes y criminales, lo anterior sin contar los efectos negativos provocados por una detención prolongada (LIRS et al., 2017).

         Si esta iniciativa de ley se llegara a aprobar en el Congreso, ya no habría diferencia entre niños extranjeros no acompañados provenientes de países contiguos y los provenientes de cualquier otro país, provocando con esto una restricción al acceso a un procedimiento formal de remoción para aquellos niños procedentes de algún país no contiguo a Estados Unidos,  en el cual el menor pudiera ser escuchado y fundamentar por qué su vida correría peligro si se le regresa a su país de origen. Lo anterior cobra especial relevancia para los niños no acompañados provenientes de alguno de los países del Triángulo del Norte (Honduras, Guatemala y El Salvador) donde la violencia y las pandillas, como ya se mencionó anteriormente, van en aumento.

         También, se ampliarían los tiempos de detención de estos menores migrantes no acompañados, lo anterior permitiría al Departamento de Seguridad Nacional retener a un menor hasta por 30 días. En relación a lo anterior, se ha demostrado que someter a un niño a un largo proceso de custodia tiene un impacto negativo en la salud física y mental del mismo, aunado a que estos niños, al momento de la detención, pueden presentar depresión, períodos de estrés, pérdida de apetito y trastornos relacionados con el sueño (NIF, 2017).

         Otra de las consecuencias de esta ley sería que los menores extranjeros no acompañados que se encuentren bajo custodia del gobierno de los Estados Unidos, si bien pueden tener acceso a una representación legal, la misma ya no sería responsabilidad del Departamento de Salud y Servicios Humanos, como ha venido siendo hasta ahora. Si bien el niño tiene el derecho de una representación legal el Estado ya no tendría la obligación de brindársela, pudiendo dejar con ello en un total estado de indefensión a estos niños migrantes no acompañados.

         Por último y no menos grave es la responsabilidad de informar al Departamento de Seguridad Nacional la información referente al estatus migratorio de la persona que tendrá la custodia del menor mientras se regula su situación migratoria, si esta persona tuviera un estatus migratorio irregular, se procederá de inmediato el procedimiento para su deportación. Una de las consecuencias de lo anterior sería la restricción al principio de  reunificación familiar debido a que muchos padres o familiares del menor, derivado de su irregularidad migratoria, preferirían que éste quedara en custodia de un extraño por el temor ha ser deportados.

         Actualmente esta propuesta de ley se encuentra en su etapa inicial, sin embargo la misma no es un hecho aislado. A esta se suma la también propuesta de ley H.R. 391 conocida como Asylum Reform and Border Protection Act of 2015 la cual, entre otras cosas, prohíbe a los menores extranjeros no acompañados solicitar asilo si los mismos pueden ser enviados a un tercer país, así como también  la cancelación por parte del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos del Programa de Menores Centroamericanos (CAM). Dicho programa cancelado tan solo el 16 de agosto pasado, permitía establecerse en el país a menores de El Salvador, Guatemala y Honduras que venían huyendo de la violencia, incluso podían acogerse a este programa niños a los que incluso se les había negado la condición de refugiados. Este Programa tuvo sus orígenes en el año 2014 bajo la administración del entonces  presidente Barack Obama en respuesta a decenas de miles de menores no acompañados y de familias de Centroamérica que cruzaron la frontera entre EEUU y México. Con la suspensión del CAM, los más de 2, 700 niños que esperaban una aprobación, la mayoría provenientes de El Salvador, tendrán que ser regresados a sus países de origen (Rosenberg, 2017).

         La migración infantil, principalmente la no acompañada, es un fenómeno que va en aumento. En esta tesitura, las actuales propuestas de leyes bajo la administración del Presidente Donald Trump en relación a la niñez migrante no acompañada, no hacen mas que acrecentar la vulnerabilidad de los mismos y restringir sus derechos, poniendo en una incertidumbre el futuro de estos niños una vez que llegan a territorio norteamericano. Las anteriores circunstancias, como bien lo señala Kandel (2017) plantean desafiantes cuestiones de política que pueden poner en duda qué se hace bajo la premisa de “el interés superior del niño” contra lo que es permisible bajo la Ley de Inmigración de Estados Unidos y otras leyes relativas a la materia

 

REFERENCIAS

         Amnistía Internacional (2013). Migrantes en México: Viajes Invisibles. consultable en:  https://www.amnesty.org/es/latest/news/2013/10/migrants-mexico-invisible-journeys/

         Congreso de los Estados Unidos de América. H.R. 495 – Protection of Children Act of 2017. Consultable en: https://www.congress.gov/bill/115th-congress/house-bill/495

         Congreso de los Estados Unidos de América. H.R. 391 – Asylum Reform and Border Protection Act of 2015. Consultable en: https://www.congress.gov/bill/115th-congress/house-bill/391

         Departamento de Estado de los Estados Unidos. William Wilberforce Trafficking Protection Reauthorization Act of 2008. Consultable en: https://www.state.gov/j/tip/laws/113178.htm

         Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (2014). UNICEF por los Derechos de la Niñez Migrante. Consultable en: http://www.unicef.org/mexico/spanish/proteccion_12170.htm

         International Federation of Red Cross and Red Crescent Societies (2016). Smart practices that enhance resilience of migrants. Consultable en: http://www.ifrc.org/Global/Publications/migration/Smart-practices-summary-report_EN.pdf

         Kandel, William A. (2016). A resurgence of a Unaccompanied Alien Children?. Consultable en: https://fas.org/sgp/crs/homesec/IN10493.pdf

         Kandel, William A. (2017). Unaccompanied Alien Children: An Overview. Congressional Research Service. Consultable en: https://fas.org/sgp/crs/homesec/R43599.pdf

         Lutheran Immigration and Refugee Service, Kids in Need of Defense and the Women’s Refugee Commission (2017). Statement of The Protection of Children Act of 2017. Consultable en: https://supportkind.org/wp-content/uploads/2017/06/6.21.2017-LIRS-WRC-KIND-statement-Protection-of-Children-Act-FINAL.pdf

         National Immigration Forum (2017). Protection of Children Act of 2017. Consultable en: http://immigrationforum.org/blog/protection-of-children-act-of-2017-bill-summary/

         Notimex (2014). En 20 meses, más de 71 mil menores detenidos en frontera EUA-México. uniradioinforma.com 3 de junio de 2014. Consultable en: http://www.uniradioinforma.com/noticias/estadosunidos/273484/en-20-meses-mas-de-71-mil-menores-detenidos-en-frontera-eua-mexico.html

         Rosenberg, M. (2017). EEUU cancela programa ayuda a menores centroamericanos que huyen de violencia. Reuters. Consultable en: https://lta.reuters.com/article/domesticNews/idLTAKCN1AW2QU-OUSLD

         Sperber, M. y J. Bruggeman (2017). The Protection of Children Act is anything but. The Hill 15 de agosto de 2017. Consultable en: http://thehill.com/blogs/pundits-blog/international/339203-protection-of-children-act-or-protection-of-traffickers-act

 

 

Anuncios

Las implicaciones del imaginario en la migración

Dra. Olga Lorenia Urbalejo Castorena

lurbalejo@gmail.mx

CIEM

 1ro Septiembre de 2017

 

Referir a los imaginarios es hacerlo sobre procesos de pensamiento donde la imagen toma centralidad como guía de una realidad, que involucra llevarlos a la práctica, es decir a la concreción de “vida” en base a esa forma de traducción de la imagen mental, como los refiere Hiernaux (2007). La producción teórica sobre el tema es amplia, destacaré que en estos –los imaginarios- se involucran las subjetividades en el entramado social, paradójicamente parecen objetivizar lo simbólico, permeando todas las esferas de la vida colectiva e individual. Los imaginarios se dan en un espacio-tiempo, por tal motivo se sitúan en un momento sociohistórico, como señala Castoriadis (2010). Gilbert Durán apunta que también se involucra el contexto epistemológico y refiere a los arquetipos[1] como los puntos de unión entre los imaginarios y los procesos racionales, los cuales se corresponde con imágenes que difieren según las culturas suporponiendo varios esquemas (Durán, 1992: 63-64). Así, el cómo se involucra la creación de significados e imágenes en una sociedad migrante, es hacia donde se dirige el presente texto, destacando algunos aspectos de la migración laboral.

Imaginar a dónde se migrará

El imaginario de quien pude migrar se crea desde el lugar donde se está, el de primera migración (o bien los llamados lugares de origen), las primeras imágenes pueden sustentarse en algo que se desconoce desde la experiencia propia, pero su importancia se centra en ser uno de los primeros pasos para emprender el proyecto migratorio, lo anterior porque no podemos tener consideración de vida sin un espacio (físico o subjetivo). Al pensar hacia donde se migrará se contempla, tener un lugar donde llegar a vivir, o el lugar de trabajo, pero también se piensa en las “totalidades”, la ciudad, por ejemplo; de esta forma se mueven escalas en el imaginario, que conciernen al conocimiento propio de nuestro mundo inmediato. De tal forma que, se parte de lo ya conocido, estas son las estabilidades de las cuales se precisa para tener una imagen, y en la cual se entrecruzan las circunstancias sociales y culturales.

El imaginario además se concibe por la narración del otro, los que se han ido, como lo expone Sarzuri-Lima, “implican que el primer contacto del sujeto potencialmente migrante con la migración es a partir de una narración sobre el acto de emigrar proveniente de una persona que vive o vivió un proyecto migratorio o una persona que conoce a alguien con esa experiencia (la narrativización de las experiencias migratorias)” (2013: 132). La recepción e identificación de dicha narración, continua el autor, dependerá de la situación límite[2] en que se encuentre quien escucha, pensemos que –regularmente- se construyen historias de éxito, de esta forma los lugares de destino se idealizan, aun si la descripción física no es totalmente amable, pero considerar mejorar las condiciones de vida, da fuerza a la idea de migrar.

A Tijuana, la ciudad fronteriza que articula, según algunos, una zona comercial con el estado sureño de California, se le ha atribuido el imaginario de ciudad de trabajo (Veloz, 2011) esto hace que se piense que dicho espacio asegura tener cubiertas las necesidades “básicas” requeridas en el cotidiano. Al ser un lugar receptor de migrantes que se han socializado en la ruralidad, en sus relaciones con las actividades del campo, el ritmo urbano permite imaginar mayores ventajas respecto a los de la naturaleza, con los que se guían en los lugares agrícolas, algunos de ellos aun de autoconsumo. En el campo hay que esperar las temporadas para comer, pero en las ciudades industriales- como se han categorizado algunas ciudades fronterizas del norte, no hay que esperar meses para tener una cosecha e irse moviendo al ritmo rural, aquí hay que moverse al ritmo propio y conseguir un trabajo que no dependa del temporal. Rogelio, que llegó a Tijuana mediante una red social de ayuda solidaria, característica de las zonas señaladas, implicó en su proyecto migratorio ese imaginario, el de trabajo, habiendo migrado encontró algo distinto, así lo explica al preguntarle sobre su situación en la ciudad: “Pues una parte de mi mal, cuando no tengo trabajo y así, sin trabajo uno no puede hacer nada. Tienes trabajo, pues tienes para todo, no te preocupas de nada. Pero cuando no tienes trabajo, te preocupa cualquier cosa. Eso es lo que está complicado acá en la ciudad (2016).

Al referir la correspondencia con el espacio, el imaginario de la migración, en relación a sus subjetividades y expectativas, hay que considerar entonces que rebasa los límites geográficos, los propios como ya señalaba, y la migración tiene relación con lo apuntado por Armando Silva: “¿Acaso la imaginación no apunta por naturaleza al futuro? Y entonces ¿el mundo imaginado no es tiempo sin realizar en un espacio inexistente? Pero también ¿la ciudad imaginada no es el sustento de esa real de los espacios ciertos o constatables? (2003, p. 98). En ese futuro de un espacio inexistente el imaginario, en un lugar que no es, pero a donde se migrará, encuentra sus contradicciones. Carmen llegó a Tijuana en la década de 1960 junto a su familia, de su primer encuentro con la ciudad relata: “Recuerdo cuando nosotros entramos a Tijuana, que veíamos con papá, que veníamos de Morelia que le dicen a mamá, ya esto es Tijuana, y que no podía creerlo [la ciudad era un rancho comparada con Morelia] porque así estaba toda la avenida esa lo que es el bulevar y así quedo por muchos años” (Carmen, 2017). La permanencia de Carmen le ha permitido ver la expansión de Tijuana y la consolidación comercial, cultural y escolar en algunos sectores[3].

Los imaginarios en la migración además, pueden desplegar cambios en los lugares de origen, la socióloga del trabajo Lilia Solís, da cuenta de cómo en Santa Cruz Tacache de Mina, Oaxaca, se han construido barrios como el de la Colonia Nueva, donde los terrenos fueron adquiridos mayormente por migrantes que viven en Nueva York, en Queens, el Bronx y New Jersey, de tal forma que popularmente se le conoce como El Manhattan, el cual tiene construcciones que se diferencian de las del resto del pueblo. En una circulación de imaginarios, los pobladores de Tache de Mina pueden ver una “materialización” de la vida migrante, esa narración a la que referí, se expone a la vista de todos, a pesar de que la autora hace hincapié en que la crisis de 2008 ha disminuido las remesas y por supuesto la continuidad de las construcciones (2015). No obstante, el imaginario que se data en un contexto más próspero “suprime” las dificultades económicas actuales para dar continuidad a un proyecto migratorio ya planteado.

Del otro en las ciudades de Las Vegas, Portland, Fresno, Nueva York y Washington donde viven algunos de los tacachenos, movilizados espacialmente por la relación de subjetividades que produce el imaginario, dan cuenta de sus precariedades, de las paradojas entre vivir en el pueblo con carencias, pero en un espacio conocido donde además guardan afectos, y hacerlo hacinados en departamentos, con un horario laboral exhaustivo, pero que contradictoriamente ha permitido vislumbrar futuras migraciones de sus paisanos, mismos a quienes les recomendarían no hacerlo (discusiones, seminario la Ciudad transnacional, 2012-2014). Solís describe de esta forma su realidad, ya no imaginada:

Las condiciones de la vivienda son sumamente precarias, ya que por las altas cuotas de renta que les cobran varias familias se ven obligadas a vivir en un solo departamento. Conocí un caso en el que en un departamento vivían cuatro matrimonios diferentes y cada uno con hijos propios, además de algunas mujeres y hombres sin pareja […] Bajo el lodo, entre la tierra y detrás del ex estadio de los Mets de Nueva York, los trabajadores conviven, reparan, comen y socializan con los clientes que buscan refacciones baratas o incluso autos de segunda mano económicos. En el mismo lugar, algunas mujeres originarias de Tacache de Mina hacen y venden alimentos típicos de su pueblo, trabajando a la intemperie, en verano a temperaturas altas que alcanzan los 100 grados Fahrenheit, y en invierno a temperaturas bajas que alcanzan los 30 grados Fahrenheit. Bajo el sol, la lluvia, el lodo, la nieve y el polvo, pasan sus días trabajando (2015: 193-194).

Para finalizar

No es mi intención dejar la idea de que el imaginario de la migración se enfrente a una realidad desalentadora, sino invitar a la reflexión y al análisis más profundo de su importancia en el proyecto que se emprenden. Hay que considerar que una vez habiendo migrado los imaginarios son otros, como el urbano en el caso de los tacahenos que no tienen “derecho a la ciudad” lo cual restringe su circulación, entre otros aspectos, o bien indagar sobre los imaginarios del regreso, esto cuando se considera un retorno a un lugar que yo no es el que fue vivido.

 Fuentes

Castoriadis C. (2010). La Institución imaginaria de la sociedad. Buenos Aires: Tusquets editores.

Discusiones de seminarios del proyecto CONACYT, “La Ciudad Transnacional”, 2012-2014.

Hiernaux, D. (2007). Los imaginarios urbanos: de la teoría y los aterrizajes en los estudios urbanos. Eure (Santiago)33(99), 17-30.

Sarzuri-Lima, M. (2013). La construcción del” sueño español”: La migración desde los imaginarios sociales. Revista Integra Educativa6(1), 127-140.

Veloz, A. (2011). Mujeres purépechas en las maquiladoras de Tijuana: Experiencias y significados del trabajo. Madrid: Editorial Académica Española.

Silva, A. (2003). Imaginarios sociales y estética ciudadana. Escribanía. Nº11;(julio diciembre). Manizales: Universidad de Manizales.

Solís, L. (2015). Manhattan para los mixtecos. En F. Besserer y R. Nieto (editores), La ciudad transnacional comparada, la modos de vida gubernamentabilidad y desposesión (pp. 183-208). México. Universidad Autónoma Metropolitana, Juan Pablos editores.

Entrevistas:

Carmen Aguirre, realizada por Tadeo Calles Vega, 3 de mayo de 2017, Tijuana.

Rogelio Salazar, realizado por Olga Lorenia Urbalejo Castorena, 12 de septiembre de 2016, Tijuana.

[1] El concepto de arquetipo es más complejo de lo que expongo, y es uno de los aportes realizados por Durán a la teoría del imaginario, por lo tanto se puede ampliar consultando la obra del autor

[2] En el texto se expone a las situaciones límite como: “momentos en los que existencialmente creemos encontrar barreras para continuar” (Sarzuri-Lima 2013: 130).

[3] Agradezco a Tadeo Calles Vega por compartir la entrevista que realizó y permitirme hacer uso de la misma.