Mes: noviembre 2018

BREVE REFLEXIÓN SOBRE LA CARAVANA -ÉXODO- MIGRANTE

Foto: Omar Martínez/Cuartoscuro.com

Por Chantal Lucero Vargas / CIEM 

chantallucero@gmail.com

28/11/2018

Introducción

El tema de la migración no es algo nuevo, como tampoco lo es la xenofobia, ni el nacionalismo, tres palabras que enmarcan mucho lo que se vive actualmente con la Caravana Migrante que transita por México con la finalidad de solicitar asilo en los Estados Unidos. Este éxodo migratorio -como ha sido denominado por distintos académicos en materia migratoria-no ha tenido un andar fácil.  Dejando a un lado los rumores de que el mismo es una Caravana con un tinte político muy grande involucrando distintos intereses de por medio, la realidad es que Centroamérica, especialmente los países que forman el llamado Triángulo del Norte -Guatemala, Honduras y El Salvador-, presentan índices alarmantes de violencia y pobreza extrema. 

Principales factores de expulsión de las personas provenientes del Triángulo del Norte

La violencia experimentada sistemáticamente por la población del Triángulo del Norte no es diferente a la violencia que se vive en un país de guerra. Los asesinatos, secuestros y extorsiones son algo cotidiano, los mismos son llevados a cabo en su mayoría por bandas criminales que propagan la inseguridad y reclutan a la fuerza a individuos para engrosar sus filas, y en donde la violencia sexual -principalmente a mujeres- se utiliza como una herramienta de intimidación y control (MSF, 2017), todo esto, aunado a la extrema pobreza que se vive en los mismos, trae como consecuencia la emigración hacia el norte de miles de personas año con año. De lo anterior dan cuenta las cifras dadas a conocer por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR, 2016), en donde se refleja que unas 500,000 personas procedentes de Guatemala, Honduras y El Salvador, entran anualmente a territorio mexicano con la finalidad de escapar de esta violencia y pobreza que impera en sus países de origen. Desgraciadamente su paso por México no es algo distinto.

Cruzar en Caravana como forma de protección

La vulnerabilidad a la que se enfrentan las personas que transitan por territorio mexicano sin los permisos correspondientes se traduce en asaltos, robos, violaciones, explotación laboral y sexual, abuso de autoridades y crimen organizado; a lo anterior se suman las condiciones climáticas extremas las cuales se presentan en gran parte del país (WOLA, 2014; CRS, 2010). Esta vulnerabilidad presentada en el tránsito migratorio ha sido uno de los motivos por los que esta población ha decidido migrar juntos, como ellos señalan: ‘para protegerse unos con otros’ y así poder llegar a Estados Unidos en busca del tan anhelado sueño americano. Sin embargo, como todo sueño, también puede haber algunas pesadillas. 

Visibilización de la Caravana Migrante a su paso por México

Según informes de Pueblos Sin Fronteras -la organización que se asume como uno de los organizadores de esta Caravana-se espera que transiten por México con la finalidad de llegar hasta la ciudad de Tijuana para de ahí cruzar juntos hacia los Estados Unidos, 30,000 migrantes. Esta cantidad está compuesta en su mayoría por hombres pero también por mujeres -algunas embarazadas-, adolescentes, niños, personas de la tercera edad así como miembros de la comunidad LGBTTTIQ (Acevedo, 2018). 30,000 migrantes que es sólo una parte de los 500,000 que año con año cruzan el país con la finalidad de llegar a Estados Unidos. Entonces: ¿por qué ahora sí los visibilizamos? 

La Caravana Migrante que actualmente transita en territorio mexicano, no es la primera de este tipo en nuestro país

La primera Caravana se inició hace más de quince años, sin embargo, ninguna había tenido tanta visibilidad como esta. Por un lado, gran parte de esta “publicidad” se la dio el propio Donald J. Trump al twittear incesantemente sobre la misma, lo anterior resultó en una atención mediática sin precedentes por la prensa a nivel mundial; por otro lado, esta Caravana quiso ser visibilizada, tal vez sea como una medida de protección para poder exigir a los países en tránsito el respecto a sus derechos humanos con todo lo que ello conlleva, tal vez, como lo señala el Padre Solalinde, sea un ardil orquestado por Pueblos Sin Fronteras para llevar de forma “impactante” a miles de migrantes centroamericanos pero también, a polleros y personas armadas (Rosagel, 2018) o quizá haya otros intereses -políticos- de por medio. 

            Tristemente esta visibilización se dio con un grupo de migrantes que el 18 de octubre del presente año derivaron la valla policial entre México y Guatemala logrando cruzar a territorio mexicano gritando ‘sí se pudo’ y ondeando la bandera hondureña. Estas actitudes despertaron el nacionalismo de varios mexicanos transformándose el mismo en  actitudes xenófobas al catalogar a este grupo de migrantes como “delincuentes”, “asesinos”, “mareros”, “drogadictos” y al empezarse a preguntar por qué México no los detenía y les daba libre paso si habían violentado la soberanía nacional.

El papel del Estado Mexicano 

México tiene firmados la mayoría de los instrumentos internacionales en materia de derechos humanos. Los derechos consagrados en los mismos, por mandato Constitucional, tienen que ser respetados y garantizados a toda persona bajo jurisdicción del Estado Mexicano, sin distinción alguna y con independencia de su estatus migratorio[1].  En este contexto, si bien, los Estados tienen todo el derecho soberano de decidir quien entra y no a su territorio y por lo anterior, adoptar medidas relativas a la migración y a la seguridad de sus fronteras, también deben de cumplir con las obligaciones que les impone el derecho internacional en relación a los derechos humanos de los migrantes sin discriminación de ningún tipo, prestando asistencia y socorro a los migrantes que lo necesiten con independencia de su situación migratoria y, a la par, crear un entorno seguro y propicio para que las personas y organizaciones que presten ayuda a este grupo en particular lo hagan sin obstáculos y en un ambiente seguro (ONU, 2015). Por lo anterior, el Estado Mexicano tiene la obligación no sólo jurídica en virtud de los distintos instrumentos internacionales en materia de derechos humanos a los que se ha adherido, sino moral, de respetar los derechos humanos de toda persona migrante bajo su jurisdicción sin importar su estatus migratorio o la manera a la que entraron al territorio.

La respuesta de Estados Unidos hacia el Éxodo Migrante

Para nadie es novedad que, desde su campaña para la Presidencia de los Estados Unidos de América, Donald J. Trump ha promovido una serie de acciones para frenar la migración irregular. Una de estas acciones fue la famosa iniciativa para construir un muro entre México y Estados Unidos con el fin de detener a la migración irregular procedente de México y Centroamérica. Una vez que asumió el puesto de Presidente de los Estados Unidos de América, Donald J. Trump cumplió sus promesas y en enero del 2017 – a tan sólo unos días de su toma de protesta- empezó a emitir distintas órdenes ejecutivas y reformas migratorias con la finalidad de restringir la migración irregular, sobre todo la que involucra a estos países aduciendo que Estados Unidos enfrenta una ‘crisis migratoria’[2]

            En lo concerniente a la población procedente de Centroamérica, a principio de junio del año en curso el entonces Fiscal Federal de los Estados Unidos Jeff Sessions emitió una orden para que los jueces de inmigración rechazaran las peticiones de asilo de aquellos inmigrantes que alegaran violencia de pandillas o violencia doméstica, lo anterior, al considerar que se trataba de “delitos privados” que no eran motivo para otorgar el beneficio de asilo (García, 2018). De ahí en adelante las restricciones interpuestas a este grupo en específico sólo fueron en aumento. La más reciente llegó el nueve del presente mes y año cuando el Presidente Trump firmó una orden ejecutiva mediante la cual interponía nuevas reglas en materia de asilo como negar el mismo a toda aquella persona que cruzara la frontera de manera irregular. Aunque por el momento esta orden ejecutiva se encuentra paralizada hasta que la Corte tome una decisión sobre el caso y la misma sea aplicable a nivel nacional, esta orden ejecutiva es una más de las medidas tomadas por el actual gobierno de los Estados Unidos para frenar la migración irregular.

Factibilidad de las personas que integran la Caravana Migrante de la obtención de asilo en los Estados Unidos de América

Es un hecho que gran parte de las personas que forman parte de este éxodo migratorio vienen huyendo de la violencia generalizada que se vive en sus países de origen, también, una gran mayoría migra por motivos económicos en busca de una oportunidad con la finalidad de tener un futuro mejor para ellos y sus familias, sin embargo, bajo la nueva política migratoria de los Estados Unidos, éstos no son motivos válidos para solicitar asilo.

            Acorde a la Ley de Inmigración y Nacionalidad de los Estados Unidos de América, será considerado como refugiado[3] toda aquella persona que no pueda o no quiere regresar a su país por motivos persecución o un temor fundado de la misma, en razón de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un cierto grupo social o derivado de su opinión política.En este contexto, ¿qué tan posible es que Estados Unidos les conceda el asilo solicitado a las personas que integran este éxodo migrante?

GRAFICA 1. MOTIVOS PRINCIPALES DE EMIGRACIÓN DE PERSONAS PROVENIENTES DE CENTROAMÉRICA, 2017 (% EVENTOS)

Fuente: Prontuario sobre movilidad y migración internacional en la Frontera Sur de México (SEGOB, 2017)

Las personas que ostentan otra nacionalidad que no sea la estadounidense -como en el caso de las personas que integran este éxodo migrante- y que se presentan por voluntad propia ante un oficial de inmigración en alguno de los puertos oficiales de entrada a los Estados Unidos, son sujetos de una remoción expedita, la cual no es más que un proceso acelerado que autoriza al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a realizar una deportación expedita de estos individuos. Ante esta remoción, las personas que se encuentren en esta situación tienen el derecho de solicitar el asilo por la vía defensiva[1]cuando manifiesten que existe un temor fundado de que su vida correría peligro o su libertad estaría en riesgo si son regresados a sus países de origen. Si se determina que, en efecto, hay un temor creíble de que la vida o libertad de esta persona estaría en peligro si se le regresa a su país, la misma sería referida a una corte de inmigración para continuar con su proceso de asilo mismo que puede tardar años, en los cuales, la persona puede vivir en los Estados Unidos hasta que se resuelva su situación migratoria, o, en el peor de los casos, se le mantendría en detención hasta que su petición de asilo sea resuelta. En el caso que el oficial de inmigración determine que no hay un temor creíble de que la vida de la persona correría peligro si se regresara a la misma a su país de origen, lo que procedería sería su deportación inmediata (AIC, 2018).  

            Las cifras más recientes de la Oficina de Estadística Migratoria (OIS) dependiente del Departamento de Seguridad de Estados Unidos señaló que en el año 2016 hubo 65,218 solicitudes de asilo por la vía defensiva, -un aumento del 35.93 por ciento en comparación con las 45,770 solicitudes de asilo recibidas en 2015-, en donde de este número 39,881 provenían de alguno de los países que conforman el Triángulo del Norte, 12,831 de México y 1,840 de China. En ese año -2016-, tan sólo 8,726 solicitudes de asilo fueron otorgadas (Mossaad y Baugh, 2018). Lo anterior sólo ejemplifica la difícil situación a la que se enfrentarían los migrantes que integran esta Caravana si deciden solicitar asilo en los Estados Unidos en donde, cada día, se ven más reducidas sus posibilidades de acceder al mismo.

Caravana Migrante. Un futuro incierto 

Es imposible saber lo que les depara a los miles de migrantes en tránsitoque integran la actual Caravana migrante. Ya sea que decidan quedarse en México con la posibilidad de regularizar su situación migratoria o, por el contrario, decidan solicitar asilo en los Estados Unidos, su panorama se ve poco favorecedor. El actual gobierno del Presidente Donald J. Trump ha sido muy enfático al señalar que la mayoría de las personas que forman este éxodo migratorio no van a entrar a  territorio Estadounidense y, los que soliciten asilo, lo tendrán que hacer por las vías legales correspondientes, es decir, respetando cabalmente las leyes de dicho país. Lo anterior es sólo el resultado de esta política migratoria de “catch and release”[2]que el Gobierno de los Estados Unidos no tiene intención de perpetuar, tal vez por eso está desarrollando junto con México el programa “Quédate en México”, mediante el cual, las personas que soliciten asilo al vecino país se quedarían en territorio mexicano mientras se resuelva su situación migratoria. 

            Sea cual sea su decisión algo que sí ha quedado claro es que la Política Migratoria por parte del Estado Mexicano para hacer frente a una emergencia humanitaria de este tipo es aún muy endeble. Una solución en la que ya se lleva tiempo trabajando en el plano internacional es en relación al Pacto Mundial de la Migración Segura, Ordenada y Regular el cual busca gestionar los flujos migratorios de forma integral y a escala internacional, si bien, el mismo no sería vinculante para los Estados, sí sería un precedente basado en una cooperación internacional en relación al tema migratorio. Lo anterior va de la mano con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, ya que la misma tiene, como uno de sus objetivos, facilitar la migración y la movilidad ordenadas, seguras, regulares y responsables de las personas mediante la aplicación de políticas migratorias planificadas y bien gestionadas, lo que, a palabras de Starfield (2017), implicaría entre otras cosas asociarse con otros países y con organizaciones internas que proporcionan migraciones seguras y regulares trayendo como consecuencia la disminución de la tasa de criminalidad, explotaciones, abuso y la mortalidad a lo largo de las rutas migratorias tanto en los países de tránsito como en los países de destino. 

Referencias bibliográficas 

Acevedo, N. (2018). ¿Qué es Pueblo Sin Fronteras, organizador de la caravana que enfurece a Trump?.Noticias Telemundo. Disponible en: https://www.telemundo.com/noticias/2018/04/05/que-es-pueblo-sin-fronteras-organizador-de-la-caravana-que-enfurece-trump

American Immigration Council (2018). Asylum in the United States.Disponible en: https://www.americanimmigrationcouncil.org/research/asylum-united-states

Asamblea General de las Naciones Unidas (2015). Protección de los derechos humanos de los migrantes: migrantes en tránsito. Consejo de Derechos Humanos. Disponible en: https://www.acnur.org/fileadmin/Documentos/BDL/2015/10161.pdf

Catholic Relief Services, (2010) Niñez migrante: Detención y repatriación desde México de niños, niñas y adolescentes migrantes centroamericanos no acompañados. Estados Unidos, CRS. 

García, J. (2018). Jeff Session ordena negar asilo a inmigrantes víctimas de pandillas y violencia doméstica.El Diario. Disponible en: https://eldiariony.com/2018/06/11/jeff-sessions-ordena-negar-asilo-a-inmigrantes-victimas-de-pandillas-y-violencia-domestica/

Médicos Sin Fronteras, (2017) Forzados a Huir del Triángulo Norte de Centroamérica: una crisis humanitaria olvidada.Disponible en: https://www.msf.mx/document/forzados-a-huir-del-triangulo-norte-de-centroamerica-una-crisis-humanitaria-olvidada

Mossaad, A. y R, Baugh, (2018). Refugees and Asylees: 2016. Annual Flow Report.Office of Immigration Statistics. Estados Unidos, Homeland Security. 

Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (2016). Situación de los Migrantes en Tránsito, OHCHR. Disponible en: https://www.ohchr.org/Documents/Issues/Migration/StudyMigrants/OHCHR_2016_Report-migrants-transit_SP.pdf    

Rosagel, S. (2018). Padre Solalinde advierte: ONG acarrea a traficantes de armas y de personas entre los migrantes. Disponible en:https://www.sinembargo.mx/23-11-2018/3501913

Stanfield, G. (2017). Children and Migration in the Sustainable Development Goals. En Appave, G. y N. Sinha, Migration in the 2030 Agenda. Suiza. Organización Mundial de las Migraciones.

Washington Office in Latin America (2014). Mexico’s Other Border. Security, Migration, and the Humanitarian Crisis at the Line with Central America.Disponible en:http://www.wola.org/files/mxgt/report/


[1]Hay dos formas de aplicar para el beneficio del asilo en los Estados Unidos, por la vía afirmativa y por la vía defensiva. La primera se da cuando la persona no enfrenta un procedimiento de remoción expedita y aplica a la misma a través del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS); la segunda, -por la vía defensiva- surte efectos cuando la persona enfrenta un procedimiento de remoción expedita, esto es, es defensivo porque la persona se defiende contra dicha remoción (AIC, 2018).

[2]El término “catch and release” es el término peyorativo con el cual se hace referencia a la práctica que permite que una persona que tiene un procedimiento ante un Juez de Inmigración de los Estados Unidos, pueda, durante todo el tiempo que el mismo tarde en resolverse, enfrentar dicho proceso en libertad. Este término es usado actualmente para referirse a todas las políticas de inmigración que no permiten mantener en detención a los migrantes que enfrentan un proceso migratorio.

[1]En relación a los migrantes que transitan por territorio mexicano, la Asamblea General de las Naciones Unidas a través Consejo de Derechos Humanos (2015) ha señalando que la Declaración de Derechos Humanos proclama que toda persona tiene derecho de circular y elegir su residencia en el territorio de un Estado así como el derecho de salir de cualquier país, incluso del propio y regresar a su país, en este escenario, toda persona tiene derecho de disfrutar de todos los derechos humanos y libertades fundamentales sin distinción de ningún tipo, con independencia del lugar donde se encuentre y de su situación migratoria, por lo anterior, los Estados tienen la responsabilidad de promover y proteger los derechos humanos de todas las personas, incluidos los migrantes en situación irregular que se encuentren en su territorio y sometidos a su jurisdicción, especialmente de las personas vulnerables como son mujeres y niños. (ONU, 2015).

[2]No hay una definición canónica que defina qué es una crisis migratoria, sin embargo, cuando se habla de la misma se refiere generalmente a una situación crítica presentada por el incremento del flujo descontrolado de un determinado país o hacia un determinado país de personas solicitantes de asilo, refugiados, migrantes económicos así como otros migrantes en situación de vulnerabilidad. 

[3]En Estados Unidos, el asilo es una garantía otorgada al extranjero que se encuentre en dicho país o en la frontera del mismo y que encaje con la definición de refugiado acorde a la legislación internacional (AIC, 2018).

Anuncios